La Masonería

Es una asociación universal, ética, filantrópica, filosófica y progresiva, que procura inculcar a sus miembros el amor a la verdad, el estudio de la moral universal, de las ciencias y de las artes, los sentimientos de abnegación y filantropía y la tolerancia religiosa; que lucha por extinguir los odios de raza, los antagonismos nacionales o nacionalistas, de opinión política, de creencias o de intereses, uniendo a todos los hombres por lazos de solidaridad, fundiéndolos en una gran familia de hermanos unida por el amor, la ciencia y el trabajo.

La Francmasonería actual es una asociación voluntaria de hombres cuyas raíces se afincan en la antigüedad y agrupa a más de seis millones de miembros esparcidos por los cinco Continentes. Es, con toda probabilidad, la alianza más extensa que existe en la Humanidad. La expresión más certera de su objeto principal es que aspira a hacer un todo de las partes en que está dividida la obra del Creador, a reconciliar a Éste con sus criaturas y a despertar el amor a Dios y al Prójimo en el corazón de aquellas, afianzando así el principio de su emancipación histórica e ideal, de manera que en la Francmasonería se liman o se borran los contrastes existentes en la naturaleza humana y en su historia.

Es un movimiento de espíritu dentro del cual tienen cabida todas las tendencias y convicciones favorables al mejoramiento moral y material del género humano, que supone una herramienta primordial de realizaciones posibles, que espera la utilización correcta por parte de los obreros que han de manejarla, es decir, por los francmasones.

Es un sistema de conducta moral o, como también se ha dicho, Institución Orgánica de la Moralidad, abierto a todos los hombres amantes de la Humanidad y del Progreso, dotados de rectitud de criterio y buena voluntad, donde se aprende, dentro de un modo de vivir ordenado, a dominar los vicios, las pasiones, las ambiciones, el odio y los deseos de venganza que aprisionan al hombre; donde se enseña a poseer y emplear modales corteses, evitar los modos groseros y a cumplir con las obligaciones familiares, laborales y sociales. La Francmasonería se entiende esencialmente como un sistema moral para el ordenamiento de la sociedad que establece como su primer objetivo de trabajo el hombre. Es a través del francmasón como esa proyección moral ha de llegar a la sociedad.

Es una sociedad fraternal que admite a todo hombre de buena reputación, sin distinción de raza, religión, opinión o militancia política, o posición social; exigiendo únicamente que se posea un espíritu filantrópico y el firme propósito de avanzar siempre en busca de la perfección.

Es una institución esencialmente ética, filosófica, iniciática y docente que, como repetiremos, promueve la búsqueda de la verdad, a través del conocimiento del hombre en sí mismo y del medio en que vive, exaltando la virtud de la tolerancia, rechazando toda afirmación dogmática y todo fanatismo, propicia la justicia y promueve la paz y la convivencia social.

Se fundamenta en la creencia en un Ser Superior -Dios- al que denomina Gran Arquitecto del Universo, como principio y causa de todas las cosas. En su seno se respetan las creencias de cada uno y su forma personal de rendir culto a Dios. A nadie se solícita ningún tipo de renuncia a sus convicciones religiosas, si las tiene, ni adhesión a religión alguna.